GASTOS DE ENVÍO GRATIS a partir de 300 €
Consejos de hostelería

Cómo organizar la nevera de un restaurante: temperaturas y distribución de alimentos

Organizar correctamente la nevera de un restaurante es fundamental para conservar los alimentos en condiciones seguras y evitar pérdidas de producto. Sin embargo, en muchas cocinas profesionales los frigoríficos terminan llenándose sin un criterio definido, especialmente durante las horas de mayor actividad. La distribución de los alimentos debe responder a sus necesidades de conservación y […]

Como organizar frigorifico restaurante

Organizar correctamente la nevera de un restaurante es fundamental para conservar los alimentos en condiciones seguras y evitar pérdidas de producto. Sin embargo, en muchas cocinas profesionales los frigoríficos terminan llenándose sin un criterio definido, especialmente durante las horas de mayor actividad.

La distribución de los alimentos debe responder a sus necesidades de conservación y al riesgo de contaminación cruzada. Hay que considerar igualmente la frecuencia con la que se utilizan los ingredientes y la capacidad del equipo frigorífico.

En esta guía explicamos cómo organizar un nevera industrial o una cámara frigorífica de restaurante, qué temperaturas deben respetarse y cómo establecer un sistema de almacenamiento que facilite el trabajo diario.

¿Cómo distribuir los alimentos dentro de la nevera de un restaurante?

La primera regla consiste en separar los alimentos crudos de los cocinados y de aquellos que están listos para consumir. Los líquidos procedentes de carnes o pescados pueden contaminar otros productos, incluso cuando se conservan a temperaturas adecuadas.

Cuando todos los alimentos deben almacenarse en un mismo frigorífico, puede utilizarse la siguiente distribución orientativa:

Estantes superiores: alimentos cocinados y listos para consumir

Las baldas superiores son adecuadas para almacenar elaboraciones que no necesitan un tratamiento térmico posterior, siempre que el equipo garantice la temperatura exigida.

Entre los productos que pueden guardarse en esta zona encontramos:

  • Platos cocinados que ya se han enfriado correctamente.
  • Ensaladas preparadas y vegetales listos para consumir.
  • Postres refrigerados y elaboraciones de repostería.
  • Salsas preparadas y alimentos abiertos que requieren refrigeración.

Todos deben conservarse protegidos, preferiblemente en recipientes alimentarios cerrados y correctamente identificados.

Estantes intermedios: lácteos y productos envasados

La zona intermedia puede reservarse para quesos, yogures, embutidos y otros productos refrigerados que se mantienen en sus envases originales o en recipientes adecuados.

Es importante comprobar las instrucciones del fabricante, especialmente cuando un alimento requiere una temperatura distinta después de abrirse.

Estantes inferiores: carnes y pescados crudos

Las carnes y los pescados crudos deben almacenarse separados de los alimentos preparados, evitando que sus líquidos entren en contacto con otros ingredientes.

Cuando no existen compartimentos independientes, los estantes inferiores permiten reducir el riesgo de contaminación por goteo.

Es recomendable utilizar recipientes cerrados y bandejas adecuadas para recoger líquidos. La separación entre carne y pescado debe mantenerse siempre que sea posible.

En los frigoríficos industriales de refrigeración ventilada, la temperatura puede distribuirse de manera diferente a la de una nevera doméstica. Por tanto, no debe suponerse que la balda inferior es necesariamente la más fría: hay que comprobarlo mediante mediciones.

¿A qué temperatura debe estar la nevera de un restaurante?

Una de las principales diferencias entre la refrigeración doméstica y la profesional es que no todos los alimentos tienen las mismas exigencias de conservación.

Como referencia general, muchos alimentos refrigerados se mantienen entre 0 y 5 °C. Sin embargo, determinados productos requieren temperaturas inferiores.

Según los requisitos sanitarios aplicables a establecimientos de restauración en España, encontramos las siguientes referencias:

Tipo de alimentoTemperatura de conservación
Carne picadaIgual o inferior a 2 °C
Carne de avesIgual o inferior a 4 °C
Preparados de carneIgual o inferior a 4 °C
Pescado frescoPróxima a la temperatura de fusión del hielo
Frutas y verduras cortadas listas para consumirIgual o inferior a 4 °C
Comidas preparadas refrigeradas con vida útil superior a 24 horasIgual o inferior a 4 °C
Comidas preparadas refrigeradas con vida útil inferior a 24 horasIgual o inferior a 8 °C
Alimentos congeladosIgual o inferior a −18 °C

Las temperaturas indicadas corresponden al producto y deben interpretarse según su categoría y la normativa aplicable. Siempre deben respetarse las instrucciones de conservación del etiquetado cuando correspondan.

Por ejemplo, una cámara frigorífica que trabaja a 4 °C no resulta adecuada para almacenar carne picada que debe mantenerse a 2 °C como máximo.

El frío industrial es clave para poder trabajar con eficacia. Por ello, los restaurantes que manipulan productos con distintas necesidades de refrigeración pueden necesitar equipos independientes.

Cómo organizar las existencias de un frigorífico industrial

La distribución por estantes es importante, pero resulta insuficiente cuando un restaurante recibe mercancía varias veces por semana.

Para evitar que los productos permanezcan almacenados más tiempo del necesario, es recomendable aplicar un sistema de rotación.

Método FIFO: primero en entrar, primero en salir

El sistema FIFO (First In, First Out) consiste en utilizar primero los productos que llevan más tiempo almacenados.

Por ejemplo, si un restaurante recibe diez envases de nata el lunes y otros diez el miércoles, los primeros deberían quedar colocados delante para facilitar su utilización, siempre que sus fechas de consumo lo permitan.

Método FEFO: primero en caducar, primero en salir

El sistema FEFO (First Expired, First Out) da prioridad a los productos cuya fecha de caducidad o consumo preferente es más próxima.

En hostelería, FEFO suele resultar más apropiado cuando se reciben alimentos con fechas de vencimiento diferentes.

Imaginemos que una cocina recibe el jueves un lote de queso que caduca el día 28, pero todavía conserva otro lote que caduca el día 30. Aunque el segundo lleve más tiempo almacenado, debe priorizarse el que vence el día 28.

Ningún sistema de rotación permite utilizar alimentos que hayan superado su fecha de caducidad.

¿Cómo organizar los alimentos durante el servicio de comidas?

La organización del frigorífico debe adaptarse al funcionamiento de la cocina. No tiene las mismas necesidades un restaurante que prepara veinte menús diarios que otro que sirve doscientas comidas.

Durante las horas de mayor actividad, los cocineros necesitan acceder continuamente a determinados ingredientes. Si todos se almacenan en una cámara alejada de la zona de preparación, aumentan los desplazamientos y las aperturas de puertas.

Una solución consiste en diferenciar entre refrigeración de almacenamiento y refrigeración de servicio.

La cámara frigorífica o el armario de mayor capacidad puede reservarse para las existencias generales, mientras que los ingredientes necesarios para preparar los platos se mantienen en equipos situados junto a los puestos de trabajo.

La mesa fría de hostelería permite conservar alimentos bajo una superficie de trabajo, aprovechando el espacio disponible en la cocina.

Por ejemplo, en una hamburguesería puede utilizarse una mesa refrigerada para guardar los ingredientes que necesitan frío cerca de la zona de montaje. En una pizzería, las mesas de preparación específicas permiten disponer de ingredientes refrigerados durante la elaboración de las pizzas.

Es importante evitar que los alimentos permanezcan innecesariamente a temperatura ambiente durante el servicio. Las cantidades de trabajo deben ajustarse a la demanda y mantenerse bajo las condiciones de conservación correspondientes.

Cinco errores frecuentes al organizar una cámara frigorífica

Aunque el frigorífico mantenga una temperatura adecuada, determinadas prácticas pueden comprometer la conservación de los alimentos.

1. Sobrecargar los estantes. Cuando los recipientes impiden la circulación del aire frío, pueden aparecer diferencias de temperatura entre las distintas zonas del equipo.

2. Introducir grandes cantidades de comida caliente. Un frigorífico convencional puede tardar demasiado en enfriar una elaboración voluminosa. Para enfriar rápidamente alimentos cocinados deben utilizarse procedimientos adecuados y, cuando sea necesario, abatidores de temperatura.

3. Almacenar productos sin identificar. Los recipientes deben contar con información suficiente para conocer su contenido y controlar su vida útil, incluidas las fechas de elaboración o apertura cuando proceda.

4. Mezclar alimentos crudos con preparaciones listas para consumir. El riesgo de contaminación cruzada aumenta cuando se comparten estantes sin separación ni protección adecuada.

5. Confiar exclusivamente en el indicador de temperatura. La pantalla del frigorífico muestra una medición del equipo, que no siempre coincide con la temperatura interna de los alimentos. Es necesario establecer controles adecuados y comprobar las posibles incidencias.

¿Cómo controlar diariamente la temperatura y el orden del frigorífico?

Un restaurante debería disponer de un procedimiento de revisión adaptado a su sistema de autocontrol alimentario.

Al comenzar la jornada puede comprobarse la temperatura de los equipos y verificar que no existan incidencias. Durante la recepción de mercancías hay que revisar las condiciones de los productos refrigerados y trasladarlos rápidamente a su lugar de almacenamiento.

Al finalizar el servicio resulta útil comprobar que los recipientes estén correctamente cerrados y que las existencias se hayan ordenado siguiendo el criterio de rotación establecido.

El registro de temperaturas debe permitir identificar desviaciones y documentar las medidas correctoras cuando corresponda.

Por ejemplo, si una cámara que debería trabajar a 3 °C registra una temperatura de 9 °C, no basta con reducir el termostato. Es necesario determinar cuánto tiempo ha durado la incidencia y valorar la seguridad de los alimentos afectados.

Preguntas frecuentes sobre la organización de frigoríficos en restaurantes

Veamos algunas cuestiones que también debes saber.

¿Se pueden guardar alimentos crudos y cocinados en la misma nevera?

Sí, cuando se garantiza una separación adecuada, se utilizan recipientes protegidos y se respetan las temperaturas de conservación. Los alimentos cocinados deben quedar protegidos de posibles contaminaciones procedentes de productos crudos. Cuando las necesidades térmicas son incompatibles, se requieren equipos o compartimentos independientes.

¿Dónde se deben colocar los huevos en un frigorífico industrial?

Los huevos deben mantenerse en condiciones que eviten la contaminación y los cambios bruscos de temperatura. Su almacenamiento debe ajustarse a las condiciones del producto y al procedimiento de seguridad alimentaria del establecimiento.

¿Cada cuánto tiempo se debe limpiar una nevera industrial?

La frecuencia depende del uso del equipo y del riesgo asociado a los alimentos almacenados. Es recomendable disponer de un plan documentado de limpieza y desinfección, actuar inmediatamente ante derrames y revisar periódicamente las juntas de las puertas y los desagües.

¿Es mejor utilizar una cámara frigorífica o varias mesas refrigeradas?

Depende de la capacidad de almacenamiento y de la distribución de la cocina. Una cámara frigorífica permite centralizar grandes cantidades de alimentos, mientras que las mesas refrigeradas facilitan el acceso a ingredientes junto a los puestos de preparación. En muchos restaurantes ambos tipos de equipamiento cumplen funciones complementarias.

Una cocina mejor organizada empieza por una refrigeración adecuada

La organización de la nevera influye directamente en el funcionamiento diario de un restaurante. Una distribución correcta facilita el acceso a los ingredientes y ayuda a mantener las condiciones de conservación exigidas.

Sin embargo, cuando el espacio frigorífico resulta insuficiente o las necesidades de temperatura son incompatibles, reorganizar los estantes puede no ser suficiente.

En Machín Hostelería disponemos de mesas refrigeradas para cocinas profesionales, diseñadas para mantener los ingredientes cerca de las zonas de preparación y aprovechar mejor el espacio de trabajo. Elegir el equipamiento adecuado permite adaptar la refrigeración al volumen de actividad de cada establecimiento.

Comparte tu experiencia

Tu correo electrónico no se publicará. Los campos obligatorios están marcados.